DESARROLLO DE NUESTRAS JORNADAS
Aquí, vamos a intentar explicarte un poco
en que consisten nuestras jornadas de caza.
No se trata solo de ir al monte a ver cuantos jabalíes podemos matar.
No cabe duda, que nuestro objetivo es cobrar algún jabalí, pero
no a cualquier precio.
En primer lugar, damos mucha importancia al respeto de las leyes generales,
y de nuestras propias normas, tanto por seguridad como por futuro, ya que todos
queremos que siga habiendo jabalíes para poder disfrutarlos.
En segundo lugar, está el respeto a nosotros mismos, entre todos los
componentes de la cuadrilla, para poder pasarlo bien, minimizando los problemas
entre nosotros. Es indudable, que entre un grupo relativamente grande de personas
que se tratan a menudo, surgen roces, pero nunca llega la sangre al río.
Si además de todo esto se consigue algún jabalí, pues mejor,
pero si no, para otro día, el caso es pasarlo bien.
La cosa comienza entre las 8 y 8:30 de la mañana, preparando los perros
para cargarlos en los carros. Después, de camino al cazadero, se hace
una parada para un agradable almuerzo, y ultimar los detalles del resaque de
la mañana. A veces, si da tiempo o son cortos, se hacen dos resaques.
Una vez todo claro, los que saben, colocan a los tiradores en los puestos, y
los sacrificados resacadores, Fernando, José, Ángel, Javier, y
a veces algún otro, van al punto de suelta, sueltan a los perros, y comienzan
la batida.
Sobre el medio día, a comer. Esto es importantísimo. Durante la
comida, se comentan los acontecimientos del resaque, con las consiguientes bromas
y cachondeo. Siempre acaba pagándolo el que ha tenido la suerte de disparar,
pero la mala pata de fallar. Es importante no fallar por la mañana, jeje.
A veces, se van los perros, y el pobre Mariano y compañía tienen
que buscarlos antes de comer.
Tenemos unos buenos cocineros, Ángel se luce de vez en cuando, y también
“El Pito”, pero a veces se queda corto ¿Verdad Amable?. En
fin, de la comida no podemos quejarnos. Además tenemos a Antonio “El
Ejeano” que nos ameniza las jornadas con sus canciones. Luego viene Torres
con la receta, y recauda a escote el dinero de la comida, para preparar la siguiente,
con la colaboración de Joaquin. Alguien tiene que ocuparse de eso. Y
alguien tiene que ocuparse de mirar rastros y preparar los resaques, como Orrios,
Bolea, Gaspar, Gonzalo...
Una vez satisfecho el estómago, y castigado duramente el que haya fallado,
se procede al resaque de por la tarde, con la misma mecánica que por
la mañana.
Como ves, nos lo pasamos de rechupete, y encima matamos jabalíes. Esta
última temporada, 2006-2007, hemos sido la cuadrilla que mas hemos matado
del coto. No es por presumir, pero justo es decirlo aún que solo sea
por reconocimiento a la labor de resacadores, perros, y todos en general.
Hay que decir, que en total estamos 4 cuadrillas en el coto, que es enorme,
aunque este año, ha habido una nueva, que no se muy bien que ha pasado
con ella, ya que muchos días no han ido a cazar.
Bueno, y para terminar la jornada, toca buscar perros, a veces incluso hasta
el día siguiente.
En fin, esta es a grandes rasgos nuestra actividad. Nosotros la disfrutamos,
y disfrutamos de los perros, del campo, del jabalí...