TEMPORADA 2011-2012. Invitación a Estopiñan del Cstillo (Huesca) 22 de octubre de 2011 |
Fuimos invitados por la Sociedad de Cazadores
Bisaura |
La
Sociedad de Cazadores Bisaura, invitó a la cuadrilla de Jabalí
“Los Chicos” de Zuera a cazar con ellos, y la invitación
se concretó para el domingo 23 de octubre, en Estopiñan del Castillo
(Huesca). Fuimos 19 los “chicos” que pudimos y decidimos aceptar
la invitación, para conocer nuevos cazadores, nuevos montes, compartir
nuestra afición, disfrutar con otros cazadores, y porque no, hacer nuevos
amigos.
La jornada empezó muy temprano, el bar “La Ópera” de Zuera accedió a abrir un poco antes por nosotros, gesto que agradecemos sinceramente, y a las 5 de la mañana Barrao ya estaba dispuesto a servirnos los cafés. Joaquín Bernal, Laurentino Casado, Fernando Casanova, Luis Ciprés, Amable Gómez, José López, Pedro López, Carlos López, Ventura López, Alberto Naval, Gerardo Padilla, Carlos Raufast, Miguel Raufast, Joaquín Sarto, José Sarto, Luis Torres, Santiago Liarte y a última hora José Méndez nos fuimos reuniendo en “La Ópera” y nos repartimos en 5 coches para desplazarnos a Estopiñan.
Eran ya sobre las 5:40 cuando nos poníamos en marcha, y tras un viaje tranquilito y un pequeño tour turístico por Benabarre cortesía del Tom-Tom de Alberto Naval, sobre las 7:30 llegábamos a Estopiñan. Nada más entrar en la población oscense, un grupo de coches nos delató inequívocamente la situación del hostal donde habíamos quedado.
Entramos al hostal, y tras unas ligeras presentaciones y sin perder más tiempo, nos pusimos manos a la obra con el almuerzo, no fuera ser. Mientras almorzábamos fueron llegando los cazadores y perreros, aquello empezaba a tomar ambiente y parecer lo que era, una cacería de jabalí. También llegó Francisco Gamero, persona a través de la cual contactamos que me pareció muy agradable, y a quien quedé encantado de conocer.
Después del almuerzo tuvo lugar el sorteo, un sorteo puro y duro sin ningún favoritismo ni reserva. Me gusta la forma de sortear de ésta sociedad, sortean los coches. Ponen en un papel el nombre del conductor y el número de cazadores totales del coche, eso con todos los coches, juntan los papeles y van sacando para cubrir los puestos que tienen numerados. Sale el coche de Nemecio que en total son 3 puestos, y les corresponden los puestos 1, 2 y 3, ellos que se los repartan, después sale el coche de Ataulfo que son 4 puestos y les corresponde los puestos 4, 5, 6 y 7, y así sucesivamente hasta completar todos los puestos de cada línea.
Una vez sorteados los puestos y definido con quien iba cada coche, es decir, quien llevaba al puesto a cada coche, nos pusimos todos en marcha a ocupar nuestros puestos o paradas como dicen ellos. El día estaba estupendo, soleado y sin viento, muy bueno para los puestos y tal vez demasiado bueno para perros y perreros. En total estábamos 59 puestos y 9 rehalas, la zona a cazar era bastante amplia para lo que nosotros estamos acostumbrados. Con tantos puestos en tanto terreno, la colocación de los cazadores se prolongo bastante.
Por fin, se escuchó por las emisoras la señal para soltar los perros, todas las paradas estaban ya puestas, y todos los corazones comenzaron a latir un poco más fuerte. No se tardó mucho en empezar a escuchar ladras, corzos y jabalís comenzaban a correr por el monte buscando la huida de perros y de tanto jaleo, solo faltaba que aparecieran por los puestos y los tiradores estuvieran acertados, y la jornada sería muy exitosa.
El primero en abrir fuego fue Torres incluso antes de soltar a los perros, pero lo hizo sobre un zorro. Parece que no tuvo mucha suerte en el sorteo, y pensando que no tendría otra oportunidad no quiso desaprovechar la de darle un susto al raboso, que nos habían dicho que podíamos hacerlo. La cosa se quedó en eso, en un susto para el zorro.
Ya con los perros sueltos y ladrando los rastros se empezaron a oír tiros, la salsa de la cacería. La cronología de los tiros, quien disparó antes o después y todo eso, escapa a mi control pero contaré las aventuras de “Los Chicos” que son las que conozco. A Luis Ciprés se le presentó un jabalí al que disparó, pero que se escapó. También Ventura López tuvo su oportunidad con un gran jabalí, todavía se le veía impresionado por su tamaño cuando a la hora de la comida nos contaba cómo le hizo la rata en un barranco y se le escapó. Quien sí acertó fue su hijo Pedro López, que se quedó con el jabalí que le entró. Otro jabalí fue a pasar entre Joaquín Sarto y Gerardo Padilla, ambos le tiraron y ambos fallaron ya que el jabalí siguió su camino, aunque dice Joaquín que le pareció ver un gesto en el animal en uno de los tiros. José Méndez anduvo algo inquieto en el puesto, desplazándose un poco a un lado tratando de cubrir mejor el tiradero, lo que le impidió ver un corzo que cruzó por el lugar que perdió de vista al moverse de donde debería haber estado, y que Ángel Bosqued pudo ver un instante desde el puesto de al lado justo cuando se metía a la maleza. Carlos López pasó las de Caín con su jabalí, un buen ejemplar. Acertó con el primer tiro, pero no lo mató y el jabalí malherido huía. Al volver a disparar el tiro no salía, algo le pasaba al rifle y por más que apretaba el gatillo para sujetar al jabalí, el tiro seguía sin salir y el jabalí muy tocado se ocultaba en la maleza. Algo había pasado con la bala en la recámara, ya que tampoco el cerrojo quería correr hacia atrás. Carlos tuvo que tirar fuerte para conseguir abrirlo, y curiosamente salió la vaina quedando dentro el balín que se había desprendido de la vaina. Afortunadamente, el jabalí fue recuperado más tarde ya muerto. A José Sarto también le entró un jabalí, y con un preciso disparo en la cabeza lo dejó en el sitio instantáneamente. También Carlos Raufast tuvo suerte, y aprovechó su oportunidad quedándose con otro de los jabalís cobrados.
En total se cobraron 7 jabalís y un corzo, de los cuales 4 fueron abatidos por “chicos”. De los 19 “chicos” tiraron 9 y 4 consiguieron hacerse con su jabalí, creo que el balance es bastante bueno aunque lo importante es que lo pasamos bien. Como en toda cacería, unos disfrutaron más que otros, unos tuvieron emoción, otros vieron jabalí, y alguno estuvo más aburrido, pero en general creo que la jornada fue positiva y lo pasamos bien, disfrutando de un buen día, buena compañía y un trato excelente que todos agradecemos.
Tras la cacería, la recogida de animales y la reunión en el hostal para comer. Uno de los coches locales se averió y hubo que avisar a la grúa, esto hizo que la comida se retrasara un poco y al final no se pudiera comer en hermandad como estaba previsto. Salvo la ausencia de la compañía esperada, comimos muy bien y nos atendieron de nota. Tras la comida, que terminó algo tarde por las circunstancias, volvimos a los coches y unos más satisfechos que otros volvimos a casa sin problemas ni incidentes.
Alberto Naval
El bar "La Ópera" de Zuera, a quienes agradecemos que abrieran a las 5 de la mañana para que pudieramos tomar un café antes de arrancar para Estopiñan. |
En pleno almuerzo, la primera faena digna del día. |
El hostal de Estopiñan del Castillo. |
Se empezaba a arrancar después del sorteo. |
Vista a un lado desde el puesto que me tocó. No era mal sitio, pero nungún jabalí tuvo a bien acercarse ñpor allí. Al fondo en lo alto puede verse la Hermita de San Quílez. |
Vista al otro lado desde mi puesto. |
La hermita de "San Quílez" que dá nombre al coto, desde yo estaba. Buen zoom el de la cámara, casi podría verse hasta algún jabalí corriendo. |
Este era el segundo puesto siguiente al mío. |
Otro de los puestos siguientes al mío, no sé cual. |
Y otro más, tampoco sé cual. |
Otro puesto que el zoom de la cámara alcanzaba a ver. |
El pueblo de Estopiñan con los impresionantes montes al fondo, visto desde el cazadero. |
Otra imagen de Estopiñan desde el mismo sitio, pero con un poco más de panorámica. La ocasión merecía la pena. |
La parada de Francisco Gamero. |
Una parte del cazadero. |
José Sarto con el jabalí que abatió. |
Joaquín Bernal, Ángel Bosqued y Miguel Raufast mientras esperábamos para comer. Ésta vez no cocinaba Ángel Vicen, del que muchos nos acordamos en ésta jornada y al que echamos de menos. |
José Méndez con componentes de "Bisaura", en el centro de ellos, Francisco Gamero, entre él y nuestro José, está Plácido Forcat, y el más cercano a la cámara es Antonio Corsa "El Romano". |
La mesa de "Los Chicos" durante la comida, actividad muy importante en la jornada y áltamente valorada por los componentes de la cuadrilla. |
Otra perspectiva de la mesa. A la derecha puede verse a Carlos López y sobre la mesa su gorra con las dos vainas protagonistas de su lance particular, la que hirió de muerte al jabalí y la que se empeñó en no disparar. |
Componentes de la Sociedad de Cazadores "Bisaura". A la defrecha, en el centro, Francisco Gamero entre Norberto de Sansimon y Manolo Pereira. Frente a ellos, Pepe Salcedo el primero, en el centro "El Romano" y detrás muy tapado Plácido Forcat. |
"Morrofino" Gómez dando buena cuenta de la ración de tarta. Tras él puede verse a José Gómez presidente del coto de Estopiñan, a su izquierda Pepe Salcedo y "El Romano". |
Los jabalís cobrados estaban en dos grupos, aquí hay tres de ellos. |
Aquí están los otros cuatro y el corzo. A uno de ellos ya se le habían quitado los colmillos para el trofeo. |
Algunos de los chicos con parte de la cecría. De izquierda a derecha de la foto, José Méndez, José Sarto, Joaquín Bernal, Ángel Bosqued, Santiago Liarte y Joaquín Sarto. Gerardo Padilla se agachó con el corzo para no tapar a los demás. |