TEMPORADA 2011-2012. 17ª jornada; 21 de enero de 2012. |
Pedíamos segundos y cazamos en "Val
de Isa" izquierda. |
Entre
unas cosas y otras, ya eran sobre las 10 de la mañana cuando se soltaban
los perros. El día soleado, pero de nuevo con mucho cierzo aunque la
temperatura no era baja, sobre todo teniendo en cuenta las fechas.
Poco después de empezar, los perros parecía que llevaban algo, pero pronto Jesús comunicó que seguían un zorro que le había cruzado y los perros, como sintiéndose descubiertos, dejaron el rastro y volvieron a sus quehaceres jabalinescos aunque no tuvieron éxito en todo el resaque.
Recogimos los perros y nos fuimos a comer a “Ambiciones” o sea “Towers House”. El pito y su amigo nos habían estado preparando un cocido que estaba de rechupete, y nos pusimos hasta donde la espalda pierde su casto nombre.
Se habían visto rastros y no se había dado con los jodidos bichos, así que pensamos que muy lejos no estarían y decidimos hacer la loma de al lado. Esta vez se acertó, allí estaban los condenados. Nada más empezar los perros ya dieron con ellos, y debía de haber varios puesto que los perros se partieron por varios sitios, aunque según parece la manadeta acabó reuniéndose de nuevo.
En seguida los resacadores avisaban -“Que van, que van!!”-. Los bichos no son tontos, y eligieron para su huida la ruta que más cobertura les proporcionaba. No estábamos muchos y había que repartirse como se pudiera, algunos tendrían que cubrir más de un puesto como era el caso de Pedro López que estaba en un estrecho camino donde hubieran hecho falta al menos un par de puestos más. Estuvo avispado, y más por intuición que nada, puesto que el fuerte viento no dejaba escuchar los jabalís en la maleza y apenas los perros ladrando, echó a correr tratando de achicar un hueco al que él creía que se dirigían los bichos, y acertó. Llego justo para ver un pequeño jabalí en el camino, y aún lo intento con un precipitado disparo que lamentablemente no tuvo la suerte que el esfuerzo y picardía merecían. Eso no fue todo, al rato de nuevo intuyó por donde iba a pasar otro jabalí, y se apresuró a acercarse. De nuevo lo vio cruzar y lo intentó, pero tampoco esta vez tuvo suerte. No obstante, en mi opinión hay que felicitar a Pedro, la mayoría no hubiéramos tenido el acierto e intuición de movernos con la agilidad y destreza suficientes para verlos y además tirarles.
Al final porra, que le vamos a hacer, pero al menos los resacadores, los perros y Pedro se divirtieron y el resto nos ilusionamos con lo que estaba pasando. Lo importante es, que se detectaron los jabalís, se echaron, y además se les tiró. En ese sentido la jornada se dio bien, la lástima es no haberlo redondeado con una captura, pero bueno, para el sábado que viene habrá algún jabalí más que si hubiéramos matado.
Alberto Naval
Amable soltando los perros que lleva Fernando. |
Me empeñé en sacar a los perros bajando, ya al final lo conseguí. Aquí todavía estaba el carro sano, después sufriría un ligero percance. |
Estuvimos todo el día bajo un intenso tráfico aéreo, se conoce que fueron muchos los que decidieron subir a Cerler, Candanchú y Formigal a a aprobechar la poca nieve este fin de semana. |
Ángel, controlando bien su "parada". |
A Torres le parecía poco su plato y se dedicaba a saquear los de los demás. |
Claro, luego llega el dueño y pasa lo que pasa. |